Una de las dudas más habituales antes de instalar placas solares es:
¿Cuántos kW de placas puedo poner si tengo contratados 3,45 kW, 4,6 kW o 5,75 kW de potencia eléctrica?
La respuesta puede sorprenderte:
la potencia que tienes contratada no determina directamente cuántos kW de instalación fotovoltaica puedes instalar.
Es decir, tener contratados 4,6 kW no significa que solo puedas instalar 4,6 kW de placas solares.
En una instalación de autoconsumo hay que distinguir entre:
- Potencia contratada de la vivienda.
- Potencia de los paneles, expresada normalmente en kWp.
- Potencia del inversor, expresada en kW.
- Potencia que realmente consumes.
- Potencia que puedes necesitar de la red.
- Potencia que puede verterse a la red.
Además, la normativa española define la potencia instalada de una instalación fotovoltaica a efectos de autoconsumo en función de la potencia máxima del inversor o de la suma de las potencias máximas de los inversores, no simplemente de la potencia pico de los paneles.
Por eso puedes encontrarte con viviendas que tienen 4,6 kW contratados y una instalación fotovoltaica de 5 kWp, 6 kWp o incluso más, dependiendo del diseño y de las condiciones técnicas del proyecto.
En este artículo te explicamos cuántos kW puedes instalar según tu contrato de luz, qué relación existe entre potencia contratada y placas solares, qué pasa si quieres instalar más potencia y cuándo puede ser necesario modificar el contrato.
¿La potencia contratada limita los kW de placas solares?
No directamente.
Esta es la primera idea que hay que tener clara.
La potencia contratada indica la potencia que tienes contratada para consumir electricidad de la red bajo las condiciones de tu suministro.
Por ejemplo, puedes tener:
4,6 kW contratados
y una instalación fotovoltaica con:
6 kWp de paneles
sin que exista necesariamente una contradicción.
¿Por qué?
Porque los paneles solares no funcionan como un suministro eléctrico convencional que entregue permanentemente 6 kW a la vivienda.
La producción fotovoltaica varía durante el día:
- Por la mañana aumenta.
- Al mediodía puede alcanzar valores elevados.
- Por la tarde disminuye.
- Por la noche es prácticamente cero.
Además, parte de la energía puede consumirse directamente en la vivienda y otra parte almacenarse o enviarse a la red según la configuración del autoconsumo.
El IDAE explica que las instalaciones de autoconsumo pueden tener potencias desde pequeños sistemas residenciales de pocos kW hasta instalaciones de gran tamaño.
Entonces, ¿qué significa tener 3,45 kW contratados?
Supongamos que tienes:
Potencia contratada: 3,45 kW
Esto significa que tu suministro tiene contratada esa potencia para el consumo de electricidad de la red.
Pero no significa:
«solo puedo instalar 3,45 kW de placas».
Podrías estudiar, por ejemplo:
- 3 kWp de paneles.
- 4 kWp.
- 5 kWp.
- Otra potencia adecuada al consumo y al espacio disponible.
La configuración concreta dependerá del diseño técnico.
Lo importante es analizar qué potencia fotovoltaica tiene sentido para tu vivienda.
¿Puedo tener 5 kW de placas con 3,45 kW contratados?
Sí, puede ser técnicamente posible.
Por ejemplo:
Potencia contratada: 3,45 kW
Paneles: 5 kWp
Inversor: 4 kW
Esta configuración puede tener sentido en determinados proyectos.
Los paneles pueden tener una potencia pico superior a la potencia nominal del inversor. Esto permite aprovechar mejor las horas con menor irradiación y puede ser una estrategia habitual de diseño.
La normativa, además, establece que para una instalación fotovoltaica la potencia instalada a efectos del autoconsumo se define por la potencia máxima del inversor o la suma de las potencias máximas de los inversores.
La diferencia entre kW contratados y kWp de placas
Este es probablemente el concepto más importante del artículo.
kW de potencia contratada
Es la potencia que tienes contratada en tu suministro eléctrico.
Por ejemplo:
4,6 kW
kWp de paneles
Es la potencia pico del conjunto de módulos fotovoltaicos en condiciones estándar.
Por ejemplo:
5,4 kWp
Podrías tener:
12 paneles × 450 W = 5,4 kWp
kW del inversor
Es la potencia máxima que puede gestionar o entregar el inversor según sus características.
Por ejemplo:
inversor de 4 kW
Por tanto, una instalación podría tener:
4,6 kW contratados + 5,4 kWp de paneles + inversor de 4 kW.
No son tres cifras que tengan que ser iguales.
¿Qué relación existe entre los kW contratados y el inversor?
Aquí sí existe una relación práctica importante.
El inversor determina cómo se gestiona la generación fotovoltaica y, en una instalación conectada a red, forma parte fundamental del diseño eléctrico.
Por ejemplo:
Vivienda
Potencia contratada: 4,6 kW
Instalación solar
Paneles: 5,4 kWp
Inversor: 4 kW
Los paneles pueden generar más potencia pico que la potencia nominal del inversor en determinadas condiciones, pero el inversor limita la potencia que puede entregar según sus características.
Esto se conoce habitualmente como sobredimensionamiento DC/AC.
No significa que todos los proyectos deban utilizar esta configuración.
El instalador debe calcular la relación adecuada entre paneles e inversor.
¿Puedo instalar 6 kW de placas si tengo 4,6 kW contratados?
En principio, la potencia contratada no impide por sí sola instalar 6 kWp de paneles.
Pero hay que distinguir:
6 kWp de módulos
de
6 kW de potencia del inversor.
Por ejemplo:
6 kWp de paneles + inversor de 5 kW
es una configuración diferente de:
6 kWp de paneles + inversor de 6 kW.
Además, el proyecto debe cumplir las condiciones técnicas y administrativas que correspondan.
La guía profesional del IDAE señala expresamente que es posible que una instalación de autoconsumo tenga una potencia instalada y autorizada superior a la potencia de acceso concedida, pudiendo existir una potencia de acceso inferior a la potencia instalada; la diferencia puede utilizarse para autoconsumo instantáneo.
¿Y si tengo 5,75 kW contratados?
Una potencia contratada de:
5,75 kW
es relativamente habitual en viviendas con consumos elevados.
Pero tampoco significa que debas instalar exactamente:
5,75 kWp de paneles.
Podrías estudiar, dependiendo del consumo:
- 4 kWp.
- 5 kWp.
- 6 kWp.
- 7 kWp.
- 8 kWp.
La potencia adecuada depende de:
- Consumo anual.
- Consumo durante el día.
- Consumo nocturno.
- Orientación.
- Superficie disponible.
- Sombras.
- Climatización.
- Aerotermia.
- Piscina.
- Vehículo eléctrico.
- Batería.
- Presupuesto.
Tabla: potencia contratada vs. potencia solar que puedes estudiar
Esta tabla sirve como orientación inicial:
| Potencia contratada | Potencia fotovoltaica que podría estudiarse |
|---|---|
| 2,3 kW | 2-4 kWp |
| 3,45 kW | 3-5 kWp |
| 4,0 kW | 3-6 kWp |
| 4,6 kW | 4-7 kWp |
| 5,75 kW | 4-8 kWp |
| 6,9 kW | 5-10 kWp |
| 8-10 kW | 6-12 kWp |
Importante: esta tabla no representa límites legales ni significa que esas sean las potencias recomendadas para cada vivienda.
Son rangos orientativos para explicar que la potencia contratada y la potencia fotovoltaica no tienen por qué coincidir.
La instalación debe dimensionarse según el consumo y las condiciones técnicas reales.
¿Qué potencia de placas necesito según mi consumo?
Esta es una pregunta mucho más importante que:
«¿Cuántos kW tengo contratados?»
Imaginemos una vivienda con:
Consumo anual: 4.000 kWh
Podría estudiarse una instalación alrededor de:
4-5 kWp
dependiendo de la ubicación, orientación, sombras y objetivo de autoconsumo.
Ahora imaginemos otra vivienda con:
6.000 kWh/año
Puede tener sentido estudiar:
5-7 kWp
o una configuración diferente si existe batería, aerotermia o vehículo eléctrico.
Por tanto:
consumo → dimensionamiento solar
es una relación mucho más útil que:
potencia contratada → potencia solar.
¿Tengo que aumentar la potencia contratada al instalar placas solares?
No necesariamente.
Instalar placas solares no implica automáticamente que tengas que aumentar la potencia contratada.
De hecho, algunas viviendas pueden plantearse reducir la potencia contratada después de instalar autoconsumo, aunque esto depende de los picos de consumo y de cómo funcione la instalación.
Por ejemplo:
Antes:
4,6 kW contratados
Después de instalar placas:
4,6 kW contratados
La instalación solar simplemente reduce parte de la energía que compras a la red.
No es obligatorio modificar el contrato simplemente porque hayas instalado paneles.
¿Puedo bajar la potencia contratada después de instalar placas solares?
Sí, si las necesidades reales de la vivienda lo permiten.
Pero hay que tener cuidado.
Las placas solares no garantizan que nunca vayas a necesitar mucha potencia de la red.
Por ejemplo, imagina que tienes:
- Horno.
- Vitrocerámica.
- Aire acondicionado.
- Lavadora.
- Termo eléctrico.
Si todos funcionan simultáneamente durante la noche, cuando los paneles no producen, puedes necesitar una potencia elevada.
Por eso, antes de reducir la potencia contratada conviene analizar los picos de demanda reales.
¿Las placas solares permiten contratar menos potencia?
En algunos casos, sí.
Supongamos que una vivienda tiene:
5,75 kW contratados
pero durante muchas horas del día los paneles proporcionan parte de la energía necesaria.
La potencia que necesitas comprar a la red puede ser menor.
Sin embargo, la potencia contratada se refiere al suministro de red y no simplemente a la energía total consumida.
Por eso no debe reducirse automáticamente después de instalar placas.
Hay que estudiar los periodos en los que:
- No hay producción solar.
- La batería está descargada.
- Existe mucho consumo simultáneo.
¿Qué pasa si tengo una batería?
La batería puede cambiar considerablemente el análisis.
Una instalación podría tener:
5,75 kW contratados
6 kWp de paneles
10 kWh de batería
Durante el día:
Paneles → vivienda + batería
Por la noche:
Batería → vivienda
Si la batería se descarga:
Red → vivienda
En determinadas instalaciones, la batería puede ayudar a reducir la dependencia de la red y gestionar mejor los picos de consumo.
Pero tampoco significa automáticamente que puedas reducir mucho la potencia contratada.
La potencia máxima de descarga de la batería y del inversor son datos fundamentales.
¿Puedo instalar más kWp de paneles que kW de inversor?
Sí.
Es una configuración habitual en determinadas instalaciones.
Por ejemplo:
6 kWp de paneles
5 kW de inversor
Esto significa que la potencia pico de los módulos es superior a la potencia nominal del inversor.
Cuando los paneles podrían producir más potencia de la que el inversor puede gestionar, el inversor limita la generación a su capacidad.
Este diseño puede ser interesante porque los paneles rara vez producen su potencia nominal durante muchas horas del año.
Sin embargo, el porcentaje de sobredimensionamiento debe calcularse para cada instalación.
¿Por qué se instalan más kWp de paneles que kW de inversor?
Porque la potencia nominal de los paneles se especifica bajo unas condiciones estándar de laboratorio.
En la vida real, la producción varía constantemente.
Por ejemplo:
- Mañana → producción baja.
- Mediodía → producción elevada.
- Tarde → producción baja.
- Invierno → menos irradiación.
- Verano → temperaturas elevadas.
Un campo fotovoltaico de:
6 kWp
puede producir durante gran parte del año bastante menos de 6 kW instantáneos.
Por eso puede ser técnicamente razonable instalar más potencia de módulos que potencia nominal de inversor.
¿Qué pasa si tengo 3,45 kW contratados y quiero un inversor de 6 kW?
Aquí hay que analizar el proyecto con más detalle.
No debe confundirse la potencia contratada con la potencia del inversor.
Una instalación puede tener un inversor de potencia superior a la potencia contratada, pero la configuración debe cumplir las condiciones técnicas de conexión y del suministro.
Además, la potencia requerida por el consumo tiene consideraciones específicas en el autoconsumo. El Real Decreto 244/2019 define la potencia requerida por el consumo y, en determinadas instalaciones de autoconsumo individual con red interior, la relaciona con la potencia demandada/contratada y la potencia máxima de generación.
Por eso, si quieres instalar una potencia de inversor considerablemente superior a la contratada, el instalador debe revisar el caso concreto.
¿Hay un límite de 100 kW?
Los 100 kW aparecen en diferentes aspectos de la regulación del autoconsumo y no deben interpretarse como:
«una vivienda solo puede instalar 100 kW».
Por ejemplo, la normativa contempla condiciones específicas para instalaciones de autoconsumo de hasta 100 kW y para determinadas modalidades de compensación.
El IDAE también recoge diferentes procedimientos y simplificaciones vinculados a ese umbral.
Para una vivienda habitual, sin embargo, las instalaciones suelen encontrarse muy por debajo de esa potencia.
¿La potencia contratada afecta a los permisos de las placas?
Puede afectar al análisis administrativo y técnico, pero no existe una regla sencilla del tipo «si tienes 4,6 kW contratados solo puedes instalar 4,6 kW solares».
Los trámites dependen, entre otras cuestiones, de:
- Potencia instalada.
- Potencia de acceso.
- Tipo de autoconsumo.
- Si existen excedentes.
- Tensión de conexión.
- Ubicación.
- Comunidad autónoma.
- Características de la instalación.
El IDAE mantiene una guía profesional de tramitación del autoconsumo y distingue los procedimientos según las características de la instalación.
¿Qué pasa si la instalación tiene excedentes?
En una instalación conectada a red, si los paneles producen más energía de la que consume la vivienda en ese momento, puede existir un excedente.
Por ejemplo:
Paneles: 5 kW
Consumo de la vivienda: 2 kW
Potencialmente quedan:
3 kW de excedente
que pueden gestionarse según la modalidad de autoconsumo y las características de la instalación.
El IDAE explica que la energía sobrante puede volcarse a la red y, según la modalidad, recibir compensación o venderse en el mercado.
¿Puedo instalar 10 kWp aunque tenga 4,6 kW contratados?
La respuesta no debería ser simplemente «sí».
Hay que estudiar:
- Potencia de los paneles.
- Potencia del inversor.
- Consumo.
- Superficie.
- Red interior.
- Potencia requerida.
- Posibilidad de conexión.
- Excedentes.
- Tramitación.
- Viabilidad económica.
Puede ser técnicamente posible instalar una potencia fotovoltaica muy superior a la potencia contratada, pero eso no significa que sea recomendable.
Si una vivienda consume 3.000 kWh/año, instalar 10 kWp puede producir mucha más energía de la que necesita y aumentar los excedentes.
¿Qué ocurre si instalo demasiadas placas?
Más placas no siempre significa más ahorro.
Imagina una vivienda que consume:
3.500 kWh/año
y una instalación muy grande que produce:
8.000 kWh/año
Puede existir una cantidad importante de excedentes.
Aunque estos excedentes puedan tener un tratamiento económico, el valor de la energía excedentaria no necesariamente equivale al precio que pagarías por consumir electricidad de la red.
Por eso, sobredimensionar la instalación puede reducir la eficiencia económica del proyecto.
El IDAE recomienda realizar un estudio previo de producción, consumo y características de la instalación antes de decidir la potencia.
¿Qué potencia solar necesito si tengo 4,6 kW contratados?
No hay una única respuesta.
Como ejemplo:
Vivienda con consumo bajo
2.500 kWh/año
Podría estudiarse una instalación de:
3-4 kWp
Vivienda con consumo medio
4.000 kWh/año
Podría estudiarse:
4-5 kWp
Vivienda con consumo elevado
6.000 kWh/año
Podría estudiarse:
5-7 kWp
Vivienda con aerotermia, piscina o coche eléctrico
Puede ser necesario estudiar:
7-10 kWp o más
dependiendo del consumo real.
La potencia contratada de 4,6 kW no cambia por sí sola estos cálculos.
¿Y si tengo 5,75 kW contratados?
Un ejemplo podría ser:
Consumo anual: 5.500 kWh
Potencia contratada: 5,75 kW
Instalación solar: 5-7 kWp
La instalación final podría incorporar:
- 12-16 paneles de aproximadamente 450 W.
- Inversor de 5-6 kW.
- Batería opcional.
- Conexión a red.
- Gestión de excedentes.
Pero la configuración correcta debe determinarse a partir de la simulación de producción y consumo.
¿Puedo tener 2,3 kW contratados y placas solares?
Sí.
Una vivienda puede tener una potencia contratada relativamente baja y disponer de una instalación fotovoltaica.
Por ejemplo:
2,3 kW contratados
3 kWp de paneles
Pero hay que analizar cuidadosamente los consumos simultáneos.
Si la vivienda consume más potencia de la que puede proporcionar la instalación solar en ese momento, la diferencia puede proceder de la red, siempre que la potencia disponible y contratada lo permitan.
¿Qué pasa por la noche?
Este punto explica por qué la potencia contratada sigue siendo importante incluso con placas solares.
Por la noche:
producción solar = 0
o prácticamente 0.
Si consumes:
- Horno.
- Aire acondicionado.
- Vitrocerámica.
- Termo.
- Lavadora.
la energía puede proceder de:
la red
o
la batería, si dispones de almacenamiento.
Por eso, instalar placas no significa que puedas ignorar completamente la potencia contratada.
¿Qué potencia contratada necesito con placas solares?
No existe una cifra universal.
Una vivienda podría tener:
3,45 kW
y funcionar correctamente.
Otra podría necesitar:
5,75 kW
o más.
Depende de los electrodomésticos y de cuántos funcionen simultáneamente.
Una forma práctica de analizarlo es revisar los picos de potencia registrados por el contador.
Si tienes acceso a los datos horarios de consumo, puedes comprobar qué potencia necesitas realmente.
¿Puedo reducir la potencia contratada gracias a la batería?
La batería puede ayudar, pero no debe darse por hecho.
Supongamos:
Potencia contratada: 5,75 kW
Batería: 10 kWh
Si el inversor y el sistema de gestión pueden suministrar suficiente potencia, parte del consumo puede cubrirse con la batería.
Pero si simultáneamente conectas varios equipos de alta potencia, puede seguir siendo necesaria la red.
La capacidad de una batería en kWh y su potencia máxima en kW son dos conceptos diferentes.
Una batería puede tener:
10 kWh de capacidad
pero no necesariamente ser capaz de entregar:
10 kW de potencia.
kWh y kW: diferencia fundamental
Este error es muy frecuente.
kW
Miden potencia.
Ejemplo:
Un horno puede consumir aproximadamente 2-3 kW mientras está funcionando.
kWh
Miden energía.
Ejemplo:
Si un aparato de 2 kW funciona durante 2 horas, consume 4 kWh.
En placas solares:
kWp → potencia pico de los paneles
En batería:
kWh → capacidad de almacenamiento
En contrato:
kW → potencia contratada
No son magnitudes intercambiables.
¿Qué pasa si tengo una instalación de 6 kWp y contrato 3,45 kW?
Podrías tener, por ejemplo:
6 kWp de paneles
4 kW de inversor
3,45 kW contratados
Durante el día, los paneles pueden cubrir buena parte del consumo.
Cuando la producción no es suficiente, la red proporciona el resto.
La instalación no necesita que la potencia contratada sea igual a los 6 kWp de paneles.
Pero el diseño debe comprobar que la potencia disponible en cada situación sea suficiente para las necesidades de la vivienda.
¿Tengo que subir la potencia contratada para instalar placas solares?
No necesariamente.
Antes de modificarla, pide al instalador que compruebe:
- Potencia contratada actual.
- Potencia máxima demandada.
- Potencia del inversor.
- Potencia de batería.
- Consumo nocturno.
- Potencia simultánea de electrodomésticos.
Si actualmente tienes una potencia contratada adecuada, instalar placas no obliga por sí mismo a aumentarla.
¿Puedo contratar menos potencia después?
También puede ser posible.
Pero no conviene hacerlo únicamente porque las placas solares produzcan mucha energía durante el día.
Imagina:
6 kWp de placas
Durante el día:
paneles → vivienda
Por la noche:
red → vivienda
Si la vivienda necesita 5 kW simultáneos por la noche, reducir la potencia contratada demasiado podría provocar problemas.
La decisión debe basarse en los consumos máximos reales.
¿Qué ocurre con la potencia contratada si instalo autoconsumo sin excedentes?
En el autoconsumo sin excedentes existe un sistema antivertido que impide que la energía generada se inyecte a la red.
Eso no significa que la potencia contratada deba coincidir con la potencia solar.
El sistema de generación puede tener una potencia determinada y gestionar la producción para evitar el vertido.
La regulación española distingue entre autoconsumo sin excedentes y con excedentes.
¿Y si tengo autoconsumo con excedentes?
La instalación puede enviar a la red la energía que no se consume instantáneamente, siempre que la configuración y modalidad lo permitan.
La potencia contratada sigue siendo la correspondiente al suministro del consumidor.
La potencia de generación y la potencia contratada son conceptos diferentes.
El IDAE explica que en autoconsumo conectado a red puede consumirse directamente la energía generada y que los excedentes pueden gestionarse según la modalidad elegida.
¿Qué ocurre si quiero instalar más potencia de la que admite mi conexión?
Aquí ya entramos en un escenario diferente.
Si la potencia del proyecto genera necesidades adicionales de acceso o conexión, pueden ser necesarios trámites específicos con la distribuidora.
El IDAE indica que, en determinadas circunstancias, la potencia de acceso concedida puede ser inferior a la potencia instalada y autorizada, de manera que una parte de la generación pueda utilizarse para autoconsumo instantáneo aunque exista una limitación de potencia de vertido.
Por eso, cuando se plantea una instalación de potencia elevada, no basta con mirar la potencia contratada.
Hay que analizar:
potencia instalada + potencia de acceso + capacidad de vertido + consumo.
¿Qué pasa si quiero poner placas solares en una vivienda normal?
Para una vivienda unifamiliar típica, el proceso suele ser mucho más sencillo.
Por ejemplo:
Potencia contratada: 4,6 kW
Consumo anual: 4.500 kWh
Instalación solar: 5 kWp
Este sería un caso completamente habitual de autoconsumo residencial.
El instalador estudiaría:
- Cubierta.
- Orientación.
- Sombras.
- Número de paneles.
- Inversor.
- Protecciones.
- Producción.
- Autoconsumo.
- Excedentes.
- Tramitación.
¿Cómo saber cuántos kW solares puedo instalar realmente?
La mejor forma es seguir estos pasos.
1. Mira tu factura
Comprueba:
potencia contratada
y
consumo anual en kWh.
2. Analiza tu consumo
No basta con saber el consumo anual.
Conviene conocer cuándo consumes.
3. Comprueba la cubierta
Analiza:
- Superficie.
- Orientación.
- Inclinación.
- Sombras.
- Estado.
4. Calcula la producción solar
Una herramienta como PVGIS puede ayudar a estimar la producción de una instalación según su ubicación, orientación e inclinación.
5. Dimensiona los paneles
Por ejemplo:
10 paneles × 450 W = 4,5 kWp
6. Dimensiona el inversor
El inversor no tiene por qué tener exactamente la misma potencia que los paneles.
7. Estudia la batería
Si quieres almacenamiento, hay que calcular:
- kWh.
- Potencia de carga.
- Potencia de descarga.
- Uso previsto.
8. Comprueba la potencia contratada
Solo después de estudiar todo lo anterior tiene sentido valorar si conviene mantener, aumentar o reducir la potencia contratada.
Ejemplo completo: 4,6 kW contratados
Imaginemos:
Potencia contratada: 4,6 kW
Consumo anual: 4.500 kWh
Tejado: orientación sur
Sin sombras
Una posible propuesta podría ser:
5 kWp de paneles
4-5 kW de inversor
Batería opcional de 5-10 kWh
La potencia contratada podría mantenerse en:
4,6 kW
si los picos de consumo justifican esa potencia y el sistema está correctamente dimensionado.
No hay que aumentar automáticamente el contrato a 5 kW porque se hayan instalado 5 kWp de paneles.
Ejemplo completo: 3,45 kW contratados y 6 kWp de paneles
Supongamos:
3,45 kW contratados
6 kWp de paneles
5 kW de inversor
10 kWh de batería
Durante el día:
solar → vivienda
excedente → batería
Por la noche:
batería → vivienda
Cuando la batería no tiene energía:
red → vivienda
Este sistema podría funcionar manteniendo una potencia contratada inferior a la potencia fotovoltaica instalada.
Pero el instalador debe comprobar el funcionamiento real del sistema y las condiciones de conexión.
¿Qué ocurre con el término de potencia de la factura?
El término de potencia está relacionado con la potencia contratada.
Por eso, aunque instales placas solares y reduzcas mucho tus kWh comprados a la red, el término fijo asociado a la potencia contratada no desaparece automáticamente.
Por ejemplo:
Antes de placas: 4,6 kW contratados
Después de placas: 4,6 kW contratados
La energía comprada puede reducirse mucho, pero sigues teniendo una potencia contratada.
Por eso, cuando calcules el ahorro de las placas solares, debes distinguir entre:
ahorro por menor consumo de energía
y
coste fijo asociado al suministro.
¿Conviene contratar más potencia por tener placas solares?
No como regla general.
La potencia contratada debería ajustarse a las necesidades reales del suministro.
Si la instalación fotovoltaica cubre gran parte del consumo durante el día, eso no significa que necesites aumentar la potencia contratada.
De hecho, si los picos de consumo de la vivienda son bajos, puede ser posible mantener una potencia contratada relativamente reducida.
¿Cuántas placas puedo poner con 4,6 kW contratados?
No hay un número máximo de placas establecido simplemente por tener 4,6 kW contratados.
Por ejemplo, podrías tener:
| Paneles | Potencia por panel | Potencia FV |
|---|---|---|
| 8 | 450 W | 3,6 kWp |
| 10 | 450 W | 4,5 kWp |
| 12 | 450 W | 5,4 kWp |
| 14 | 450 W | 6,3 kWp |
| 16 | 450 W | 7,2 kWp |
Todas estas configuraciones son diferentes y pueden ser técnicamente posibles dependiendo del proyecto.
La cuestión es determinar cuál tiene sentido para el consumo y la cubierta.
¿Qué pasa si pongo demasiadas placas para mi consumo?
Puedes generar más electricidad de la que consumes.
Eso puede provocar:
- Más excedentes.
- Mayor inversión inicial.
- Menor utilización directa de la energía solar.
- Mayor dependencia del valor económico de los excedentes.
En determinadas viviendas puede tener sentido sobredimensionar ligeramente la instalación, pero debe justificarse mediante un estudio económico.
¿Qué pasa si pongo muy pocas placas?
El problema contrario es que la instalación puede quedarse corta.
Por ejemplo:
Consumo: 7.000 kWh/año
Instalación: 2 kWp
La instalación producirá energía, pero probablemente no cubrirá una parte importante de las necesidades anuales de la vivienda.
Por eso el dimensionamiento debe partir del consumo.
¿Qué debe aparecer en un presupuesto?
Cuando solicites un presupuesto de placas solares, comprueba que indique claramente:
- Potencia contratada actual.
- Potencia fotovoltaica en kWp.
- Número de paneles.
- Potencia individual de cada panel.
- Marca y modelo.
- Potencia del inversor.
- Marca y modelo del inversor.
- Capacidad de batería.
- Producción anual estimada.
- Autoconsumo estimado.
- Excedentes estimados.
- Potencia de acceso, si resulta aplicable.
- Modalidad de autoconsumo.
- Sistema antivertido, si corresponde.
- Legalización.
- Trámites.
- Precio final con IVA.
Esto evita uno de los errores más frecuentes:
comparar presupuestos únicamente por el número de paneles.
Errores frecuentes sobre potencia contratada y placas solares
Error 1: «Tengo 4,6 kW contratados, así que solo puedo poner 4,6 kW de placas»
No.
La potencia contratada y la potencia fotovoltaica son conceptos diferentes.
Error 2: «Tengo 6 kWp de paneles, así que necesito contratar 6 kW»
No necesariamente.
El contrato se dimensiona según las necesidades de consumo de la vivienda.
Error 3: «Más kWp siempre significa más ahorro»
No.
A partir de cierto punto puede aumentar mucho la cantidad de excedentes y la inversión.
Error 4: «Una batería de 10 kWh equivale a 10 kW»
No.
Los kWh representan capacidad energética.
Los kW representan potencia.
Error 5: «Si tengo placas, puedo bajar mucho la potencia contratada»
No automáticamente.
Hay que analizar los consumos máximos cuando los paneles no producen suficiente.
Error 6: «La potencia de los paneles es la potencia legal de la instalación»
En el autoconsumo fotovoltaico, el Real Decreto 244/2019 define la potencia instalada atendiendo a la potencia máxima del inversor o a la suma de las potencias máximas de los inversores.
Preguntas frecuentes
¿Puedo instalar más kW de placas que potencia tengo contratada?
Sí. La potencia contratada no establece por sí sola un límite igual para la potencia fotovoltaica. El diseño debe tener en cuenta la potencia de los paneles, el inversor, el consumo y las condiciones técnicas de conexión.
Tengo 3,45 kW contratados, ¿puedo poner 5 kWp de placas?
Puede ser técnicamente posible. Hay que estudiar el inversor, la instalación eléctrica, el consumo y las condiciones de conexión.
Tengo 4,6 kW contratados, ¿puedo instalar 6 kWp?
Sí, puede plantearse. La potencia contratada no tiene que coincidir necesariamente con los kWp de los paneles.
Tengo 5,75 kW contratados, ¿cuántos paneles necesito?
No depende directamente de los 5,75 kW contratados. Debes partir del consumo anual y horario, orientación, sombras y espacio disponible.
¿Tengo que subir la potencia contratada al instalar placas solares?
No necesariamente. Instalar autoconsumo no obliga automáticamente a aumentar la potencia contratada.
¿Puedo bajar la potencia contratada después de instalar placas?
Puede ser posible si tus picos de consumo lo permiten. Conviene revisar primero los datos de demanda y los momentos en los que no hay suficiente producción solar.
¿Puedo instalar 6 kWp de paneles con un inversor de 5 kW?
Sí, esta configuración puede utilizarse en determinados proyectos. Se conoce como sobredimensionamiento del campo fotovoltaico respecto al inversor y debe calcularse correctamente.
¿Qué es más importante: los kW contratados o los kWh consumidos?
Para dimensionar las placas solares, normalmente son especialmente importantes los kWh consumidos y cuándo se consumen. La potencia contratada sirve para analizar las necesidades máximas del suministro de red.
¿Qué potencia debo contratar si tengo placas solares?
La que necesite realmente la vivienda, teniendo en cuenta los consumos simultáneos y los periodos en los que la producción solar o la batería no cubran la demanda.
¿Puedo tener una instalación solar de 10 kWp con una potencia contratada de 4,6 kW?
Puede ser técnicamente posible en determinadas configuraciones, pero no significa que sea recomendable. Hay que estudiar consumo, inversor, conexión, excedentes y viabilidad económica.
¿La potencia contratada limita la energía que producen las placas?
No. La producción solar depende de la potencia instalada, radiación solar, orientación, inclinación, temperatura, sombras y otros factores. La potencia contratada afecta principalmente al suministro que recibes de la red.
Entonces, ¿cuántos kW puedo instalar según mi contrato de luz?
La respuesta correcta es:
no existe una equivalencia directa entre potencia contratada y potencia fotovoltaica.
Puedes tener, por ejemplo:
3,45 kW contratados → 5 kWp de paneles
4,6 kW contratados → 6 kWp de paneles
5,75 kW contratados → 7 kWp de paneles
siempre que el proyecto concreto sea técnicamente adecuado y cumpla las condiciones de conexión y tramitación correspondientes.
Además, en fotovoltaica hay que distinguir entre kWp de módulos y potencia instalada asociada al inversor, que es la referencia que utiliza el Real Decreto 244/2019 para las instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo.
Por eso, la pregunta más útil no es:
¿Cuántos kW puedo instalar con mi contrato?
sino:
¿Qué potencia fotovoltaica necesito para mi consumo y qué configuración de inversor, batería y conexión es adecuada para mi vivienda?
Cómo calcular la potencia solar adecuada para tu vivienda
Puedes seguir esta fórmula sencilla:
1. Mira tu consumo anual
Por ejemplo:
5.000 kWh/año
2. Analiza cuándo consumes
¿Principalmente durante:
- Mañana?
- Mediodía?
- Tarde?
- Noche?
3. Estudia la cubierta
Comprueba:
- Orientación.
- Inclinación.
- Sombras.
- Superficie.
4. Calcula la producción
Realiza una simulación específica para tu ubicación.
5. Decide si necesitas batería
Si consumes mucho por la noche, puede tener sentido estudiar almacenamiento.
6. Dimensiona el inversor
No tiene por qué coincidir exactamente con los kWp de paneles.
7. Revisa tu potencia contratada
Solo entonces puedes decidir si conviene:
mantenerla + aumentarla + reducirla.
Conclusión
La potencia contratada no determina cuántos kW de placas solares puedes instalar.
Puedes tener una vivienda con:
4,6 kW contratados
y una instalación de:
5, 6 o más kWp de paneles, dependiendo del consumo, el diseño y las condiciones técnicas.
La razón es que estamos hablando de magnitudes diferentes:
- kW contratados: potencia disponible desde la red según tu contrato.
- kWp: potencia pico de los paneles solares.
- kW del inversor: potencia máxima del equipo de conversión.
- kWh: energía consumida o almacenada.
La normativa española tampoco establece una regla general que obligue a que la potencia fotovoltaica sea igual a la potencia contratada. De hecho, el marco del autoconsumo contempla que la potencia instalada pueda ser superior a la potencia de acceso concedida en determinadas circunstancias, pudiendo utilizarse la diferencia para autoconsumo instantáneo.
Para una vivienda, el dimensionamiento debería empezar por:
consumo anual + perfil horario + cubierta + orientación + sombras + potencia del inversor + batería, si existe.
Después se comprueba si la potencia contratada actual es suficiente para los momentos en que la vivienda necesita electricidad de la red.
No instales placas tomando como referencia únicamente los kW que aparecen en tu factura. El dato realmente importante para dimensionar la instalación es cuánto consumes, cuándo lo consumes y cuánto puede producir tu cubierta.
El IDAE recomienda realizar un estudio previo de la instalación, incluyendo estimaciones de producción y consumo, y comparar diferentes propuestas antes de contratar.
